Un grupo de investigadores de KTH Royal Institute of Technology y universidades de United States consiguió por primera vez detectar de manera directa una molécula extremadamente inestable conocida como tetróxido rico en oxígeno, un hallazgo que podría cambiar la comprensión de múltiples procesos químicos en la atmósfera, la combustión e incluso en el cuerpo humano.
El estudio, publicado en Science Advances, confirma experimentalmente la existencia de esta molécula cuya presencia había sido inferida durante décadas solo mediante pruebas indirectas o bajo condiciones de laboratorio extremas. Los científicos explican que estos compuestos aparecen de forma momentánea cuando dos radicales orgánicos reaccionan, formando una estructura compuesta por cuatro átomos de oxígeno alineados.
Aunque su duración es mínima —desde fracciones de milisegundos hasta apenas unos cientos de milisegundos—, su influencia química resulta significativa. Participan en reacciones vinculadas a la combustión, como las que ocurren en motores, incendios o emisiones contaminantes, y también en procesos atmosféricos naturales donde intervienen compuestos orgánicos expuestos al aire.
Para lograr esta observación, el equipo empleó una técnica avanzada de espectrometría de masas capaz de identificar moléculas altamente inestables sin destruirlas durante el análisis. Uno de los hallazgos más relevantes fue comprobar que estos tetróxidos pueden mantenerse estables a temperatura ambiente, algo que contradice experimentos anteriores donde solo podían detectarse en ambientes extremadamente fríos.
Los especialistas consideran que este descubrimiento podría ayudar a comprender mejor cuánto tiempo permanecen ciertos contaminantes en la atmósfera, cómo se forman partículas de aerosol y qué nuevas rutas químicas pueden surgir tanto en el ambiente como dentro de organismos vivos.
Además, los resultados abren nuevas líneas de investigación en medicina, especialmente en estudios relacionados con el estrés oxidativo y terapias experimentales contra el cáncer, donde ya se analizan mecanismos químicos asociados a estas reacciones.
Este avance representa un paso importante en química moderna, al ofrecer evidencia directa de una molécula que durante décadas permaneció en el terreno de la teoría científica.






