El Senado de la República dio un importante paso en el proceso de transformación de la Policía Nacional al aprobar, en primera lectura y con diversas modificaciones, el proyecto que reforma la Ley Orgánica 590-16. La iniciativa recibió el respaldo de 24 de los 27 senadores presentes durante la sesión celebrada la noche del miércoles.
La votación se produjo luego de una extensa jornada legislativa en la que fueron leídos y analizados los 315 artículos que conforman la propuesta. Aunque el proyecto no figuraba inicialmente en la agenda del día, fue incorporado al orden de los trabajos tras contar con un informe favorable de la comisión correspondiente y el respaldo de la mayoría de los legisladores.
La reforma busca modernizar la estructura institucional de la Policía Nacional mediante cambios en su organización, el régimen de ascensos, la carrera policial, los mecanismos de supervisión y el sistema disciplinario, con el propósito de fortalecer la profesionalización del cuerpo del orden y mejorar la calidad del servicio que presta a la ciudadanía.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la reorganización de la institución en tres categorías jerárquicas: Directiva, Intermedia y Agente Patrullero. Esta nueva estructura pretende establecer una carrera policial más definida, con mayores oportunidades de desarrollo profesional y una distribución más eficiente de las funciones operativas y administrativas.
La propuesta también introduce modificaciones en el modelo de patrullaje y otorga un papel central a la formación académica de los agentes. Entre sus prioridades figura reforzar la capacitación en materia de derechos humanos, uso proporcional de la fuerza, atención al ciudadano y principios éticos, sin dejar de lado la capacidad operativa y el cumplimiento de las responsabilidades constitucionales de la institución.
Asimismo, el proyecto contempla la creación y fortalecimiento de instancias de coordinación con otras entidades del Estado para mejorar la prevención del delito, la seguridad ciudadana y la respuesta institucional frente a las distintas problemáticas que afectan a la población.
En el ámbito disciplinario, la iniciativa endurece las sanciones para los miembros de la Policía que incurran en faltas graves y establece reglas más claras sobre el uso de la fuerza, buscando garantizar una actuación policial ajustada a la ley, respetuosa de los derechos fundamentales y sujeta a mayores controles internos.
Como parte de las modificaciones introducidas durante el proceso legislativo, el Senado aprobó cambios en decenas de artículos de la normativa vigente y propuso la eliminación de varias disposiciones que serán revisadas nuevamente durante el conocimiento del proyecto en segunda lectura.
La discusión de esta reforma se desarrolla en un contexto de amplio debate nacional sobre la necesidad de transformar la Policía Nacional, especialmente tras diversos casos de presunto uso excesivo de la fuerza que han generado preocupación en distintos sectores de la sociedad y reavivado las demandas de una institución más transparente, profesional y cercana a la ciudadanía.
Tras superar esta primera fase en el Senado, el proyecto deberá ser conocido en segunda lectura antes de continuar el procedimiento legislativo correspondiente para su eventual aprobación definitiva.






