La Serie del Caribe Jalisco 2026 entró en su etapa más decisiva tras una jornada donde el pitcheo mexicano se robó el protagonismo y alteró por completo el panorama competitivo del torneo. En una noche cargada de tensión en el Estadio Panamericano, las dos novenas anfitrionas impusieron su autoridad desde el montículo y dieron golpes estratégicos en la carrera hacia las semifinales.
Tomateros responden bajo presión
En el primer compromiso del día, los Tomateros de Culiacán (México Verde) consiguieron un triunfo vital al superar 2-1 a los Federales de Chiriquí, en un duelo cerrado que se definió por detalles. El choque fue un pulso constante entre lanzadores, donde cada lanzamiento tenía peso de oro.

La estrategia del conjunto culichi se apoyó en una rotación disciplinada y una defensa eficiente que neutralizó a la ofensiva panameña. Aunque la producción ofensiva fue limitada, México Verde aprovechó errores puntuales y ejecutó con precisión el juego corto para asegurar una victoria que mantiene vivas sus aspiraciones. Para Panamá, la derrota complica seriamente su permanencia en el certamen.

Charros imponen ley con blanqueada
El cierre de la jornada fue dominado por los Charros de Jalisco (México Rojo), que vencieron 3-0 a los Cangrejeros de Santurce y firmaron la primera blanqueada colectiva del torneo. La figura central fue el derecho Luis Miranda, quien lanzó seis entradas de alto nivel, controlando la zona y limitando a apenas dos imparables a la ofensiva puertorriqueña.

Miranda contó con el respaldo ofensivo de Michael Wielansky, quien conectó tres hits y fue clave en un triunfo que reafirma la solidez del conjunto jalisciense, tanto en el montículo como con el bate oportuno.

Una jornada que puede cambiar el rumbo del torneo
Tras los resultados, la clasificación toma nueva forma. República Dominicana se mantiene como líder invicto luego de su jornada libre, mientras que México Rojo se afianza en la segunda posición con marca de 2-1. México Verde y Puerto Rico continúan en la pelea, mientras Panamá permanece sin victorias y con margen mínimo de error.
Este miércoles 4 de febrero se presenta como una fecha determinante. A primera hora, los Leones del Escogido enfrentarán a los Federales de Chiriquí. Un triunfo dominicano no solo garantizaría su clasificación a semifinales, sino que consolidaría su condición de favorito, permitiendo además una gestión estratégica del pitcheo para la recta final del torneo.
Está noche, el calendario ofrece el esperado choque entre México Rojo y México Verde, un duelo fratricida que trasciende el orgullo local. Para los Charros, una victoria significaría asegurar su pase a semifinales y mantenerse en la lucha por el primer lugar. Para los Tomateros, representa una oportunidad dorada de presionar la cima y poner en jaque el liderato quisqueyano, dependiendo de los resultados restantes.
Panamá, urgida de resultados, buscará finalmente “poner número a la casa”, mientras que Puerto Rico descansará en la jornada, preparándose para lo que podría ser un compromiso de vida o muerte ante los canaleros.
La Serie del Caribe entra así en su fase más exigente, donde cada entrada pesa y cada decisión puede marcar la diferencia entre la clasificación y la despedida temprana.






