El presidente de Dominican Republic, Luis Abinader, participó en Valparaíso en los actos oficiales de investidura de José Antonio Kast, quien asumió formalmente la conducción del gobierno de Chile en una ceremonia solemne celebrada en el Salón de Honor del Congreso Nacional chileno, escenario donde se dieron cita delegaciones oficiales de distintos países, autoridades diplomáticas y representantes de organismos internacionales.
La presencia del mandatario dominicano en esta ceremonia formó parte de la agenda diplomática internacional que desarrolla su gobierno y reafirma el interés de República Dominicana en mantener relaciones cercanas con las nuevas autoridades chilenas en un contexto regional marcado por transformaciones políticas, económicas y comerciales en América Latina. Abinader asistió acompañado por la primera dama Raquel Arbaje, su hija Adriana Abinader Arbaje y el ministro de Relaciones Exteriores Roberto Álvarez, quienes integraron la delegación oficial dominicana presente en la transmisión de mando presidencial.
A su llegada al Congreso Nacional chileno, la delegación fue recibida por una comisión de legisladores del país sudamericano, cumpliendo con el protocolo establecido para los jefes de Estado invitados a la toma de posesión. También formó parte de la representación dominicana el ministro de Vivienda y Edificaciones, Víctor Bisonó, en calidad de invitado especial a los actos oficiales.
Tras los honores protocolares, Abinader ingresó junto a otros mandatarios y representantes internacionales al recinto principal donde se desarrolló el acto formal en el que Kast juró como nuevo presidente chileno. La ceremonia estuvo marcada por el simbolismo institucional propio de los cambios de mando en Chile, uno de los países con mayor tradición republicana de la región, y se convirtió en un espacio de encuentro político de alto nivel para distintas delegaciones internacionales.
Una vez concluido el acto de investidura, el presidente dominicano participó en el almuerzo oficial ofrecido por el nuevo gobernante chileno y su esposa, María Pía Adriasola, en el Palacio Cerro Castillo, ubicado en Viña del Mar. En ese encuentro estuvieron presentes jefes de Estado, primeros ministros, vicepresidentes y representantes diplomáticos de distintos continentes, generando un ambiente de intercambio político y diplomático que permitió conversaciones bilaterales y contactos institucionales entre varios gobiernos.
Durante esa agenda, Abinader sostuvo saludos con diversas personalidades internacionales, entre ellas Felipe VI, así como con otros líderes presentes en la ceremonia, reforzando la presencia diplomática dominicana en un escenario donde convergieron intereses regionales y relaciones multilaterales.
La visita presidencial también incluyó una agenda previa con la comunidad dominicana residente en Chile. Antes de asistir al acto oficial, el mandatario se reunió con representantes de organizaciones de dominicanos radicados en territorio chileno, en un encuentro donde escuchó inquietudes, recibió planteamientos comunitarios y resaltó la importancia de fortalecer los vínculos entre el Estado dominicano y su diáspora.
En esa reunión, Abinader destacó que las nuevas relaciones bilaterales con el gobierno encabezado por Kast podrían abrir oportunidades para la comunidad dominicana en distintas áreas, especialmente en educación, integración social, cooperación económica y fortalecimiento institucional.
El jefe de Estado exhortó a los dominicanos residentes en Chile a mantenerse organizados, a integrarse activamente en la sociedad chilena y a continuar proyectando una imagen positiva del país mediante el trabajo y la disciplina. Insistió en que el comportamiento ejemplar de la diáspora contribuye directamente a consolidar la reputación internacional de República Dominicana.
Durante el encuentro, el mandatario también se refirió a posibles oportunidades económicas vinculadas al intercambio de experiencias productivas, mencionando el potencial de cooperación en áreas agrícolas e industriales, particularmente tomando como referencia el prestigio internacional de Chile en la producción de vino y el desarrollo de la industria de la uva.
Abinader aseguró además que tomó nota de las principales solicitudes planteadas por la comunidad y expresó que su gobierno continuará trabajando para responder a esas necesidades, afirmando que ninguna petición hecha por dominicanos en el exterior resulta menor dentro de la agenda gubernamental.
De acuerdo con registros diplomáticos, alrededor de 23 mil dominicanos residen actualmente en Chile, lo que convierte a ese país en uno de los principales destinos de la diáspora dominicana en Sudamérica. Esta presencia ha generado una comunidad activa que participa en diversos sectores productivos y académicos.
En el encuentro comunitario también intervino Juan Cohen, quien resaltó que existe una línea de trabajo permanente orientada a atender las necesidades de los dominicanos residentes en territorio chileno y fortalecer su integración institucional.
El diplomático anunció además la celebración de una Semana Dominicana en Chile durante el próximo mes de noviembre, actividad concebida para promover la cultura, identidad y presencia económica dominicana en ese país.
Según explicó, Chile representa uno de los territorios con mayor crecimiento de población dominicana fuera del Caribe, razón por la cual se mantiene un esfuerzo diplomático continuo para ampliar servicios consulares, fortalecer la representación comunitaria y generar nuevos espacios de articulación social.
Abinader concluyó su agenda oficial en territorio chileno y regresó ese mismo día a Santo Domingo junto a Raquel Arbaje y Roberto Álvarez, cerrando una visita que, además del componente protocolar, tuvo un marcado peso político y diplomático en el contexto de las relaciones bilaterales entre ambos países.






